Hospital del Trauma del INS se convierte en el primer centro médico de Centroamérica en realizar innovadora cirugía de cadera
El Hospital del Trauma del INS se convirtió en el primer hospital de Centroamérica en realizar una novedosa cirugía conocida como revisión de reemplazo total de cadera con copa tipo lumic. Este procedimiento devolvió la capacidad de caminar a un paciente, después de cinco años de estar en silla de ruedas, debido a un accidente de tránsito. Se trata de Víctor Julio Rugama, de 52 años, quien sufrió en el 2019 un accidente de tránsito cuando regresaba a su casa, después del trabajo, lo que se conoce como un riesgo en trayecto.
El pasado 4 de marzo, don Víctor fue sometido a una cirugía que tardó poco más de seis horas, en la que se le colocó un implante denominado “Copa Lumic”. Se trata de un dispositivo médico especializado que se utiliza en procedimientos de artroplastia de cadera, particularmente en casos de reconstrucción parcial de la pelvis, tras cirugías complejas o revisiones.
“Lo innovador del procedimiento es que gracias a la colocación de este implante logramos la estabilidad de la cadera y con ello que el paciente recupere su independencia y pueda volver a apoyarse, sin necesidad de muletas, por ejemplo”, asegura el doctor Esteban Salazar, ortopedista del INS. Quien agregó, “la condición de don Víctor era poco funcional. Él lograba usar las muletas para pasar de una silla a una cama. No tenía problemas para comer o utilizar sus miembros superiores, pero no era independiente. No podía caminar por sí mismo”.
Hoy, utilizar esta prótesis le da incluso posibilidades de trabajar estando sentado y hacer cosas más usuales como ir a un supermercado e incluso vestirse adecuadamente. Es una recuperación integral”, aseveró el doctor Salazar .
Víctor estaba protegido con el seguro de Riesgos del Trabajo y es esta póliza la que le ha permitido continuar recibiendo atención médica en el Hospital del Trauma del INS, hasta recuperar su movilidad.
“Después del accidente vinieron muchas cirugías, durante todo el proceso, tuve una infección bacteriana y perdí mi cadera. Entonces los médicos decidieron investigar y sugerirme una opción que se conocía en el extranjero pero no aquí”, comentó Rugama. “No tiene límites la oportunidad de volver a caminar, volver a independizarse, poder decir: voy a coger un vaso de agua, voy al súper. Gracias a Dios, a estos doctores que nunca me dejaron, al INS y a mi patrono que tenía todas las pólizas al día”, dijo.
Según datos del INS, hasta hace pocos meses no existían opciones para implantar este tipo de prótesis en Costa Rica. Sin embargo, la Red de Servicios de Salud del INS logró la adquisición de este implante en el mercado nacional, permitiendo que el Hospital del Trauma fuera el primero en ofrecer esta solución a sus pacientes en Costa Rica y Centroamérica.
“Esta prótesis cuenta con doble movilidad, lo cual reduce significativamente el riesgo de luxación. En este caso particular, el defecto óseo del paciente no permitía la colocación de una copa convencional. Tras una evaluación exhaustiva, se optó por implantar una prótesis de revisión diseñada, específicamente, para defectos acetabulares”, según explicó el doctor Álvaro Carvajal, ortopedista, especialista en cadera y pelvis del INS.
El procedimiento fue realizado por los doctores Álvaro Carvajal y Esteban Salazar de la Red de Servicios de Salud del INS, quienes recibieron entrenamiento específicamente para este tipo de intervención. Además, contaron con la supervisión del Dr. Luis Gómez, ortopedista oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología de Bogotá.